La violencia contra los animales ha provocado una nueva ola de indignación social en Tijuana.
El caso de la perrita Chata, quien presuntamente fue golpeada hasta morir, ha desatado protestas entre los vecinos, movilizando a activistas y generando una fuerte demanda de justicia. Tras dĆas de presión social, las autoridades confirmaron la detención de dos personas presuntamente implicadas en el incidente.
La controversia cobró relevancia cuando los residentes de la colonia Otay Universidad difundieron un video en redes sociales que, aunque no contenĆa imĆ”genes explĆcitas, registraba sonidos perturbadores: golpes y el llanto de un perro. Este material corresponde a la noche del 25 de diciembre, cuando los vecinos solicitaron ayuda pĆŗblicamente sin recibir una respuesta inmediata.
SegĆŗn los activistas, la difusión del video fue clave para evidenciar el presunto maltrato animal. Miriam Lesama, quien participó en la denuncia pĆŗblica, expresó: āComenzamos a difundirlo y a exigir una respuestaā.
Al dĆa siguiente, los vecinos observaron cómo sacaban una maleta de la casa seƱalada, lo que generó sospechas de que contenĆa el cuerpo del animal. Nuevamente, levantaron sus voces y se dirigieron a la FiscalĆa para presentar una denuncia formal, aunque indicaron no haber recibido una respuesta oportuna.
Los vecinos identificaron a la perrita como Chata, una pitbull de aproximadamente siete aƱos, conocida en la colonia. Marcela, una vecina, relató: āLa conocimos desde cachorra porque la sacaban a pasear y era una perrita muy bonitaā.
La cercanĆa con el animal intensificó la indignación colectiva, considerĆ”ndose a Chata como una perrita que creció junto a ellos y cuyo sufrimiento no pasó desapercibido.
El caso complicó rĆ”pidamente su desarrollo. Aunque la FiscalĆa realizó un cateo en la casa seƱalada, en un inicio se retiraron sin realizar detenciones, lo que aumentó la ira de activistas y ciudadanos.
Janeth SĆ”nchez, representante de la organización Por Amor a Ellos, cuestionó: āHay evidencias, hay videos que los incriminan⦠son seres sintientes, Āæpor quĆ© no los arrestaron?ā.
Poco despuĆ©s, cerca de la ubicación, se encontró el cuerpo sin vida de un perro, que podrĆa ser Chata, aunque la FiscalĆa aclaró que aĆŗn no se puede confirmar su identidad.
La Fiscal de Baja California, MarĆa Elena RamĆrez, informó: āEl cadĆ”ver del presunto perro herido no fue asegurado porque se realizarĆ”n pruebas pertinentes, ya que estĆ” quemadoā.
La tensión aumentó cuando mÔs de 200 personas se congregaron frente a la vivienda señalada. Activistas, vecinos y defensores de los animales exigieron la intervención de las autoridades, con algunos incluso amenazando con incendiar la casa.
Ante la presión social, la FiscalĆa finalmente arrestó a la pareja que se encontraba en el interior de la casa, presuntamente relacionada con el caso de maltrato animal.
Janeth SĆ”nchez advirtió: āAhora debemos darle seguimiento, esto no puede detenerse aquĆā tras las detenciones realizadas.
En Baja California, el maltrato animal es un delito que puede acarrear penas de prisión y multas. Sin embargo, las organizaciones defensoras de los animales insisten en que la ley debe aplicarse de manera justa y sin dilaciones.
Fuente original: Noticias San Diego
Por Claudia Orozco
7 Jan, 2026





