El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) ha confirmado la implementación de un nuevo programa que ha suscitado un amplio debate: el pago de hasta $3,000 dólares a inmigrantes indocumentados que acepten salir del país de manera voluntaria.
Según la agencia, esta iniciativa está diseñada para ofrecer una alternativa más rápida y menos costosa en comparación con las deportaciones forzadas, que pueden generar costos significativamente altos para el gobierno federal.
Analistas políticos, particularmente de inclinación republicana, han apoyado esta estrategia argumentando que se trata de una solución fiscalmente eficiente. Héctor Gastélum, un consultor político, afirmó que el programa responde a una lógica de ahorro. “Es una medida de sentido común. Se les indica claramente que no pueden permanecer en el país y se les ofrece una compensación económica para que salgan voluntariamente. A diferencia de la deportación forzada, aquí no recibirían nada”, explicó.
Gastélum destacó que el ahorro potencial es significativo. “Si deportar a una persona cuesta alrededor de $10,000 y se les ofrecen $3,000 para que se vayan voluntariamente, el ahorro neto es considerable”, añadió.
Beneficios del programa
El DHS ha declarado que aquellas personas que cumplan con los requisitos y decidan salir del país antes del 31 de diciembre de 2025 recibirán los siguientes beneficios:
- Un boleto de avión gratuito a su país de origen
- Un pago único de $3,000, que se entregará tras la confirmación de su salida
- Perdón de ciertas multas o sanciones relacionadas con su estancia irregular
Acorde a la dependencia, el aumento de los incentivos económicos forma parte de un plan especial de fin de año, cuyo objetivo es acelerar la salida voluntaria de inmigrantes y reducir los costos operativos.
No obstante, organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes han manifestado su preocupación. Adriana Jasso, del Comité de Amigos, advirtió que esta medida podría representar una forma indirecta de coerción.
“Esto parece una manera de enmascarar la verdadera intención de la administración, que es generar presión o, incluso, miedo para que las personas se autodeporten”, alertó.
El programa sigue generando reacciones divididas, con autoridades y activistas en un extremo del debate sobre su impacto humanitario, legal y económico.
Fuente original: Noticias San Diego
Por Diane López
23 Dec, 2025





