Un familiar del conocido futbolista, apodado Chuletita, fue rechazado por el Club Cruz Azul, pero ha encontrado una nueva vocación en el arbitraje. En su reciente actuación, ha tenido la responsabilidad de dirigir un partido entre los Tigres y su equipo rival, donde no solo destacó por su desempeño, sino que también sancionó dos penales en favor de los Tigres, lo que ha generado comentarios tanto positivos como negativos entre aficionados y expertos del fútbol. Los seguidores de la Liga MX han observado cómo su carrera ha tomado un giro inesperado, resaltando la capacidad de reinvención en el deporte.
A pesar de los retos iniciales, este árbitro ha demostrado que el rechazo puede convertirse en una oportunidad. Las decisiones que tomó durante el partido han sido sujetas a debate, pero una cosa es clara: la pasión por el fútbol continúa en su familia, ya sea en el campo de juego o en el silbato. Los antecedentes del Chuletita han dejado una huella en la historia del club, y ahora su familiar busca hacer lo mismo en el ámbito del arbitraje, donde la presión y la crítica son parte del juego.
La trayectoria de un árbitro no es sólo cuestión de autoridad; se trata de una profunda comprensión del juego y una habilidad para manejar la presión. Este nuevo árbitro está mostrando que, aunque las oportunidades pueden parecer limitadas, con dedicación y esfuerzo, es posible destacar en nuevas áreas de competitividad futbolística. Su historia es un recordatorio de que el éxito puede manifestarse en diversas formas y que, a veces, el camino no es el que uno espera.
Por Mediotiempo
4 Dec, 2025





